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sábado, abril 18, 2026

Los LISTs para la HBP no intentan resolver el mismo problema

ICUA Viewpoint · HBP & cirugía prostática

Los LISTs para la HBP no intentan resolver el mismo problema

No todas las técnicas mínimamente invasivas compiten en la misma liga. Algunas priorizan preservar la función y reducir la agresión; otras intentan acercarse a una desobstrucción potente y duradera. Mezclarlas bajo una sola etiqueta genera más confusión que claridad.

En los últimos años, el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata (HBP) se ha llenado de siglas, dispositivos y promesas. UroLift, Rezum, iTIND, Aquablation, PAE, TPLA, Optilume… A menudo se agrupan bajo una misma etiqueta: MISTs o LISTs, es decir, tratamientos quirúrgicos mínimamente invasivos o de “mínima agresión”.

El problema es que, al meterlos todos en el mismo saco, se transmite una idea engañosa: que todas estas técnicas compiten en la misma liga y que la diferencia entre ellas es solo tecnológica. No es así.

La realidad es más incómoda, pero también más útil para el paciente: no todas estas técnicas intentan resolver el mismo problema clínico.

El error de meterlo todo bajo la misma etiqueta

Cuando hablamos de LISTs para la HBP, solemos mezclar procedimientos con objetivos muy distintos.

Algunas técnicas están pensadas sobre todo para ofrecer menos agresión, menos impacto en la eyaculación, una experiencia más amable y una recuperación rápida. Otras intentan ir más allá y ofrecer una desobstrucción más potente y duradera, acercándose mucho más a lo que esperamos de una cirugía eficaz. Y otras, simplemente, están todavía buscando su sitio.

Ese es el gran problema del campo actual: la etiqueta “mínimamente invasivo” se ha vuelto demasiado amplia y demasiado cómoda. Sirve para vender, pero no siempre sirve para explicar.

La pregunta correcta no es “qué técnica es mejor”

La pregunta correcta es esta:

¿Qué problema intenta resolver cada técnica, y qué precio funcional o terapéutico exige a cambio?

Porque en HBP siempre hay un intercambio. Ninguna técnica lo da todo a todos.

En general, cuanto menos agresivo es un tratamiento, más suele depender de una anatomía favorable, más probable es que sacrifique potencia desobstructiva y más importante se vuelve hablar de durabilidad y retratamiento.

Dicho de otro modo: muchas de estas técnicas no compiten realmente con la enucleación. Compiten con otra cosa. Compiten con el miedo del paciente a la cirugía, con el deseo de preservar la eyaculación, con la voluntad de evitar anestesia o ingreso, o con la búsqueda de una solución “suficiente”, aunque no sea la más completa.

Y eso no es un defecto. Es un posicionamiento clínico distinto.

Técnicas de compromiso funcional

En este grupo pondríamos, de forma bastante clara, a técnicas como UroLift o iTIND.

Su principal atractivo no es ofrecer la mejor desobstrucción posible, sino una combinación de baja agresión, mejor preservación eyaculatoria y una recuperación relativamente rápida.

Tienen un nicho real. Sobre todo en pacientes bien seleccionados, con próstatas pequeñas o moderadas, anatomía favorable y una prioridad muy marcada por preservar función sexual o evitar un tratamiento más ablativo.

Pero precisamente por eso conviene ser honestos: estas técnicas no parecen diseñadas para competir con una enucleación prostática en términos de potencia desobstructiva y durabilidad.

No están pensadas para resolver cualquier HBP. Están pensadas para resolver un tipo concreto de HBP en un tipo concreto de paciente.

El espacio intermedio: Rezum

Rezum probablemente ocupa el nicho más interesante del campo LIST actual.

No es solo una técnica “de compromiso” como un implante o un remodelado mecánico. Tampoco es una cirugía desobstructiva de la contundencia de una enucleación. Está en medio.

Por eso genera tanto interés. Ofrece una propuesta atractiva: tratamiento real del tejido, narrativa de menor agresión, preservación funcional razonable y una aceptación bastante buena por parte de pacientes y médicos.

El problema no está en su nicho original. El problema aparece cuando se intenta empujarlo más allá de él.

En los últimos años se ha visto un movimiento claro hacia su uso en próstatas más grandes. Y aquí es donde conviene ser especialmente prudentes. Que una técnica sea factible en manos expertas no significa automáticamente que haya demostrado un papel competitivo claro frente a opciones más potentes.

Rezum tiene un hueco. Pero ese hueco no debe definirse por entusiasmo, sino por comparación honesta.

La excepción importante: Aquablation

Si hay una técnica que rompe el paraguas conceptual de los LISTs, esa es Aquablation.

Se suele presentar junto a otras terapias mínimamente invasivas, pero clínicamente se comporta de otra manera. No es simplemente una técnica amable o funcionalmente atractiva. Es una técnica con una capacidad desobstructiva mucho más potente, con resultados a medio plazo que la colocan más cerca de la cirugía eficaz que de los tratamientos de compromiso.

Por eso, discutir Aquablation en el mismo plano que UroLift o iTIND genera confusión.

No porque no comparta la aspiración de reducir morbilidad, sino porque su propuesta terapéutica es otra: no solo aliviar, sino desobstruir con fuerza, intentando mantener un mejor perfil funcional que otras alternativas quirúrgicas.

El gran motor del mercado: la función sexual

Una parte importante del éxito de este campo no se explica por la uroflujometría ni por el IPSS. Se explica por algo mucho más humano y mucho más potente: la preservación de la sexualidad, y sobre todo de la eyaculación.

Y eso importa. Mucho.

El error sería tratar este outcome como si fuera un detalle secundario. No lo es. Para muchos pacientes, preservar eyaculación no es un lujo. Es una prioridad central.

Pero el error contrario también es frecuente: hablar de función sexual como si pudiera separarse del resto de outcomes.

En realidad, la pregunta clave no es “qué técnica preserva mejor la eyaculación?”. La pregunta clave es: ¿qué está dispuesto a sacrificar el paciente a cambio de esa preservación?

Porque muchas veces el precio es menor desobstrucción, más retratamiento, más dependencia de una anatomía favorable o un resultado menos robusto si la obstrucción es importante.

Selección anatómica: donde se gana o se pierde la honestidad

Aquí está uno de los puntos más importantes de todo el debate.

Las técnicas LIST no deberían discutirse como si fueran opciones equivalentes entre las que uno elige por gusto. En la práctica, el éxito depende en gran medida de tamaño prostático, presencia de lóbulo medio, intensidad de la obstrucción, situación funcional de la vejiga y prioridades del paciente.

Cuanto más se simplifica esto en el discurso comercial, más se aleja la conversación de la medicina real.

Una técnica puede ser excelente en un paciente y muy poco convincente en otro, sin que eso diga nada malo de la técnica en sí. Solo dice que no todo vale para todos.

Entonces, ¿qué papel real tienen los LISTs frente a HoLEP?

Nuestra impresión es que la mayoría de los LISTs no compiten realmente con HoLEP en el terreno de la desobstrucción completa y duradera.

Compiten en otro terreno: aceptabilidad, menor carga perioperatoria, preservación eyaculatoria y menor agresión percibida.

Ese es su valor. Y ese valor es legítimo.

Pero precisamente por ser legítimo, no hace falta exagerarlo ni venderlo como si fuera una equivalencia con la enucleación.

La gran excepción parcial es Aquablation, que sí entra más claramente en el terreno de la eficacia desobstructiva fuerte. El resto, en grados distintos, se mueve más bien en el espacio del equilibrio y del compromiso funcional.

Conclusión

La discusión moderna sobre LISTs para la HBP no debería empezar por la tecnología. Debería empezar por una pregunta clínica sencilla:

¿Qué está dispuesto a sacrificar el paciente a cambio de menos agresión?

En unos casos, la respuesta será durabilidad. En otros, potencia desobstructiva. En otros, eyaculación. Y en otros, la necesidad de evitar una cirugía más invasiva.

Entender esto no debilita el papel de los LISTs. Al contrario: les da un lugar mucho más honesto y mucho más útil.

Porque el futuro de este campo no dependerá solo de cuánta tecnología incorpore, sino de cómo de claramente explique al paciente el intercambio real que propone.


Idea clave ICUA
La mayoría de los LISTs no son “pequeños HoLEP”. Son herramientas distintas para pacientes distintos, con beneficios reales, limitaciones reales y un papel que solo se entiende bien cuando se habla con honestidad de sus intercambios.

Lecturas recomendadas

  • Sandhu JS et al. Benign Prostatic Hyperplasia (BPH) Guideline. AUA Guidelines
  • EAU Guidelines on Non-neurogenic Male LUTS (2024). EAU Guidelines
  • Selecting Minimally Invasive Surgical Treatments for BPH. Eur Urol Focus 2025. PMID 40348622
  • Ablative minimally invasive surgical therapies for BPH. Prostate Cancer Prostatic Dis 2023. PMID 37081044
  • Impact of minimally invasive surgical therapies on sexual function in BPH. PMID 40891476
  • Aquablation versus TURP: 5-year outcomes (WATER study). PMID 37838991
  • Aquablation Therapy in Large Prostates (80-150 mL): 5-year outcomes. PMID 37115632
  • Mechanical and Ablative Minimally Invasive Techniques for Male LUTS due to BPH. PMID 33849045

La nueva ola de LISTs para la HBP: cuánto hay de innovación, cuánto de hype y qué puede importar de verdad al paciente

ICUA Viewpoint · Innovación & HBP

La segunda generación de LISTs ya no vende solo “menos invasión”. Vende anatomía personalizada, mejor preservación funcional y una experiencia más amable. La pregunta es cuánta de esa promesa será medicina de verdad y cuánta será simplemente un relato mejor construido.

El campo de los tratamientos mínimamente invasivos para la HBP está entrando en una segunda etapa.

La primera estuvo marcada por la consolidación de nombres ya conocidos: UroLift, Rezum, iTIND, PAE, Aquablation. Cada uno con una promesa relativamente clara, un nicho razonable y un nivel de evidencia cada vez más identificable.

La segunda etapa es distinta.

Ahora empiezan a aparecer nuevas generaciones de dispositivos y conceptos con una promesa todavía más ambiciosa: menos agresión, mayor adaptación anatómica, mejor preservación sexual, menor carga perioperatoria y una experiencia global más amable para el paciente.

Eso suena bien. Y, en parte, puede ser cierto.

Pero también es exactamente el tipo de terreno en el que la innovación real y el hype pueden empezar a parecerse demasiado.

Qué está prometiendo la nueva generación

La nueva ola de LISTs no solo quiere ser “menos invasiva”. Quiere ser, al mismo tiempo, más precisa, más funcional, más anatómicamente personalizada, más aceptable para pacientes reacios a la cirugía y, en el mejor de los casos, también suficientemente duradera.

Es una promesa potente. Mucho más potente que la de la primera ola.

Porque no vende solo un procedimiento. Vende una visión del futuro: tratar mejor, con menos peaje y más adaptado a cada paciente.

En términos de mercado y narrativa clínica, eso tiene una fuerza enorme.

Por qué esta evolución tiene sentido

Sería injusto despreciarla de entrada.

El campo de la HBP todavía arrastra varias tensiones no resueltas: cómo desobstruir sin penalizar tanto la sexualidad, cómo evitar tratamientos excesivos en pacientes que no quieren cirugía potente, cómo individualizar mejor la elección según anatomía y prioridades, y cómo reducir la carga psicológica y logística del tratamiento.

En ese sentido, la aparición de nuevas tecnologías no es una moda arbitraria. Responde a problemas reales.

La cuestión no es si hay espacio para innovar. La cuestión es qué parte de esa innovación será clínicamente relevante y qué parte será sobre todo una mejora de relato.

Los nuevos candidatos

En este nuevo grupo empiezan a aparecer nombres como Optilume BPH, Zenflow Spring, Butterfly, ProVee, Urocross y FloStent.

Todos ellos forman parte de una narrativa de nueva generación: dispositivos menos agresivos, más personalizables, potencialmente más cómodos y con vocación de preservar función.

Eso los hace interesantes. Pero hoy, en la mayoría de los casos, siguen siendo más importantes como señal de hacia dónde quiere ir el campo que como técnicas ya consolidadas.

Dónde puede haber innovación real

1. Mejor adaptación anatómica

Muchas de las limitaciones de la primera ola vinieron de aplicar técnicas “mínimamente invasivas” a pacientes o anatomías que no eran las ideales.

Si una nueva generación de LISTs consigue seleccionar mejor tamaños, lóbulos medios, configuraciones cervicales y tipos de obstrucción, eso sí sería una mejora importante.

2. Mejor equilibrio entre función y durabilidad

Esta es la gran promesa de fondo.

Hasta ahora, el campo ha vivido una fractura bastante clara: cuanta más función se preserva, más riesgo hay de perder potencia desobstructiva o durabilidad.

Si alguna tecnología nueva consigue alterar ese equilibrio de verdad, tendrá un valor clínico relevante.

Pero ese listón es muy alto. No basta con parecer más elegante. Tiene que demostrar que realmente cambia la ecuación.

3. Menor agresión sin convertirse en undertreatment

No se trata solo de hacer menos. Se trata de hacer menos sin hacer insuficiente.

Y ahí está una de las grandes dudas del campo.

Dónde puede haber hype

1. “Mínimamente invasivo” como atajo emocional

La etiqueta tiene mucha fuerza psicológica. Sugiere menos dolor, menos riesgo, menos arrepentimiento y menos impacto.

Pero “menos invasivo” no siempre significa “mejor” ni “suficiente”. A veces solo significa que el coste terapéutico se desplaza a otro sitio: más retratamiento, menor eficacia o mayor dependencia de una anatomía ideal.

2. Preservación sexual como eje dominante del relato

La preservación de la eyaculación es una de las grandes palancas de este campo. Y con razón.

Pero también es un terreno fácil para el sobreénfasis. Cuando una técnica pone el foco casi exclusivamente en la función sexual, hay que preguntarse: ¿qué pasa con la durabilidad? ¿qué pasa con la potencia desobstructiva? ¿qué pasa con los resultados en el mundo real? ¿qué pasa cuando la anatomía no es perfecta?

Si eso no se explica, no estamos ante medicina centrada en el paciente, sino ante una narrativa incompleta.

3. Dispositivos con mucha visibilidad y poca madurez

Esto es especialmente relevante en varios de los nuevos FITs o dispositivos de remodelado.

Su presencia en revisiones, congresos o conversaciones de futuro no significa necesariamente que ya tengan un lugar estable en la práctica clínica.

A veces lo que crece primero no es la evidencia, sino la expectativa.

4. Redes de adopción muy activas

Toda innovación necesita líderes clínicos que la empujen. Eso es normal y muchas veces positivo.

Pero cuanto más device-driven es un campo, más importante se vuelve distinguir entre entusiasmo legítimo, adopción temprana y validación independiente.

Una técnica puede parecer muy prometedora dentro de una red de adopción y, sin embargo, no haber demostrado todavía un beneficio diferencial suficientemente robusto.

El caso de Optilume BPH

Si hay un nombre que hoy parece especialmente relevante dentro de esta segunda ola, es Optilume BPH.

Es probablemente uno de los candidatos más avanzados dentro del bloque emergente. Tiene una narrativa clara: procedimiento poco agresivo, preservación funcional y una propuesta híbrida interesante.

Eso merece atención.

Pero precisamente por eso conviene hacerle las mismas preguntas que al resto: ¿en qué anatomía funciona mejor? ¿qué durabilidad real tiene? ¿qué hueco ocupa frente a Rezum, PUL o iTIND? ¿qué hueco ocupa frente a Aquablation o HoLEP? ¿su valor es sobre todo funcional, logístico o verdaderamente terapéutico?

Hasta que esas preguntas no se respondan con suficiente madurez, conviene mantener una mezcla sana de interés y prudencia.

Qué debería exigirse a cualquier nuevo LIST

Antes de que una nueva técnica reclame un lugar estable, debería poder responder con claridad a cinco preguntas:

  • ¿Para qué anatomía sirve de verdad?
  • ¿Cuál es su carga de retratamiento a medio plazo?
  • ¿Qué gana frente a los LISTs ya existentes?
  • ¿Qué gana frente a Aquablation o HoLEP?
  • ¿Su principal valor es funcional, logístico o realmente terapéutico?

Si no puede responder a eso, probablemente todavía esté más cerca de la promesa que del estándar.

Entonces, ¿cómo leer lo que viene?

Con curiosidad, sí. Pero también con mucha disciplina.

La innovación en HBP tiene sentido y es necesaria. No todo lo nuevo es humo, y el campo todavía necesita mejores soluciones para pacientes que hoy quedan atrapados entre tratamientos demasiado blandos y cirugías que perciben como demasiado agresivas.

Pero precisamente por eso conviene ser exigentes.

No basta con que una tecnología sea nueva. No basta con que sea elegante. No basta con que preserve mejor la eyaculación. No basta con que tenga una narrativa moderna de personalización.

Tiene que demostrar que, de verdad, mejora el equilibrio entre desobstrucción, función, durabilidad y carga del tratamiento.

Conclusión

La nueva ola de LISTs puede traer innovación real. Pero también puede traer consigo una inflación de promesas.

La línea entre una cosa y otra no la marcará el marketing ni la sofisticación del dispositivo. La marcará una pregunta muy simple:

¿Aporta algo clínicamente relevante que no podamos obtener ya con otras opciones, y lo hace sin desplazar el problema a otro sitio?

Hasta que eso quede claro, conviene leer este campo con interés, pero sin dejarse deslumbrar.

Porque el futuro de los LISTs no se decidirá por su novedad, sino por su capacidad real para mejorar la vida del paciente sin venderle más de lo que pueden cumplir.


Idea clave ICUA
La segunda generación de LISTs merece atención, pero no admiración automática. La innovación relevante será la que de verdad mejore el equilibrio entre eficacia, función y carga del tratamiento, no la que solo refine el lenguaje con el que se presenta.

Lecturas recomendadas

  • Next-gen minimally invasive surgical therapies for BPH. PMID 40923125
  • State-of-the-art in minimally invasive treatments for benign prostatic obstruction. PMID 41469901
  • Selecting Minimally Invasive Surgical Treatments for BPH. Eur Urol Focus 2025. PMID 40348622
  • Impact of minimally invasive surgical therapies on sexual function in BPH. PMID 40891476
  • Device profile of Optilume BPH Catheter System. PMID 40853744
  • Systematic Review of Functional and Sexual Outcomes of MISTs for BPO. European Urology

viernes, marzo 27, 2026

La Consulta SIU-ICUD 2026 sobre STUI Masculinos: Un Análisis Estructural de Conflictos de Interés


En marzo de 2026, la Société Internationale d'Urologie publicó la SIU-ICUD Consultation on Individualized Management of Male LUTS, editada por Dean Elterman, Stavros Gravas y Andrea Tubaro [1]. Con 420 páginas, siete comités y contribuidores de todo el mundo, es un documento serio y completo que servirá como referencia para urólogos a nivel mundial. Lo leí con atención, y creo que merece una lectura crítica igualmente cuidadosa.

Declaración completa: He realizado más de 10.000 enucleaciones con láser de holmio de la próstata (HoLEP). He formado a más de 600 urólogos en esta técnica en 60 países, y esa formación genera ingresos profesionales directos. Publiqué la técnica de HoLEP en bloque con liberación apical temprana en 2019 [9], posteriormente estudiada en un registro multicéntrico global de 6.193 pacientes [2]. He recibido honorarios por conferencias y acuerdos de proctoring de Quanta System, Richard Wolf y Andromeda Surgical — fabricantes de equipos de HoLEP. No recibo ningún pago de ningún fabricante de dispositivos discutidos en este artículo, pero tengo un interés profesional y comercial directo en la adopción más amplia del HoLEP. Cualquier lector debería considerar mi perspectiva con esto en mente.

No soy un observador neutral. Tampoco, como argumentaré con evidencia específica, lo es este documento.

I. Los patrocinadores declarados y la arquitectura del conflicto

La página de copyright del documento declara: "The SIU-ICUD Committee would like to acknowledge the support of the following partners: Boston Scientific, GSK, Laborie, Pierre Fabre Laboratoires, PROCEPT BioRobotics, and Teleflex." [1, p. 2]

La alineación entre cada patrocinador y su tecnología cubierta es exacta:

  • Boston ScientificRezūm, terapia termal con vapor de agua (capítulo dedicado, vídeo procedimental)
  • Teleflex (NeoTract) → UroLift, elevación uretral prostática (capítulo dedicado)
  • PROCEPT BioRoboticsAquablation / HYDROS (capítulo dedicado, 4 imágenes corporativas, vídeo procedimental)
  • GSK → Dutasterida (Avodart/Duodart), cubierta en el capítulo de manejo farmacológico

El producto de cada patrocinador aparece en las recomendaciones clínicas. Esta alineación no es una coincidencia para ser reconocida y dejada de lado — es la condición estructural bajo la cual se produjo el documento.

Lo que sigue es más específico que una preocupación general sobre financiación industrial.

II. Las posiciones nominales: un análisis estructural

La Consulta SIU-ICUD 2026 no incluye una sección de declaraciones de intereses para ningún miembro de comité. En un documento de 420 páginas publicado en 2026, esta ausencia contrasta con los estándares declarados de las Guías de la EAU, cuya política de COI publicada exige declaraciones financieras individuales y restringe a los miembros del panel de votar sobre recomendaciones de tecnologías en las que tienen intereses significativos [10]. Independientemente de si la SIU está formalmente obligada por la política de la EAU — no lo está —, la comparación ilustra una brecha de transparencia que los clínicos que usen este documento como referencia deberían conocer.

Los siguientes datos biográficos provienen de fuentes públicamente verificables — el propio documento, registros de autores en PubMed y registros de ensayos clínicos publicados:

Peter Gilling actúa como Co-Chair del Comité 4 (Tratamientos Quirúrgicos Invasivos), responsable del capítulo de Aquablation [1, p. 152]. Es también el primer autor o autor principal del ensayo aleatorizado WATER y del estudio de brazo único WATER II — los dos ensayos pivotales que establecen la base de evidencia para Aquablation y que se citan seis veces en el capítulo de Aquablation [3,4]. Ambos ensayos se realizaron con apoyo de dispositivos de PROCEPT BioRobotics, como consta en sus declaraciones publicadas.

Para ser claro sobre lo que esto significa estructuralmente: el investigador que lideró los ensayos financiados por el fabricante que validaron la Aquablation co-dirigió el comité que evaluó esos ensayos y produjo la recomendación para Aquablation, en un documento cuya producción fue financiada por ese mismo fabricante. Este arreglo plantea preguntas legítimas sobre la gestión de conflictos de interés, independientemente de la integridad científica de cualquier individuo involucrado. Gilling es también uno de los mayores expertos mundiales en HoLEP — una autoridad genuina en ambas tecnologías — lo cual es precisamente lo que hace que el arreglo estructural merezca examinarse en lugar de descartarse.

Dean Elterman es el Editor de toda la consulta [1, portada]. Es también primer autor de "Focal bladder neck cautery associated with low rate of post-Aquablation bleeding" (Elterman DS et al., Can J Urol, 2021), citado como Referencia 9 en el capítulo de Aquablation [1, p. 212]. Ese artículo se cita en el pasaje específico que aborda la señal de seguridad más significativa en la base de evidencia de Aquablation: la tasa de sangrado pre-alta del 9,9% y la tasa de transfusión del 5,9% documentadas en WATER II [4]. Una publicación del editor del documento aborda una complicación de la tecnología del patrocinador, dentro de un capítulo que el mismo editor supervisó. Los lectores deberían ser conscientes de esta estratificación al evaluar cómo se contextualiza la información de seguridad del WATER II.

La relación de consultoría e investigación de Elterman con PROCEPT BioRobotics no es una cuestión de inferencia — se declara explícitamente en sus artículos publicados, incluyendo el registro multicéntrico global REAP (World J Urol, 2023), donde sus declaraciones dicen: "Dean Elterman is a consultant/investigator for… Procept BioRobotics…" [2]. Esto hace que la ausencia de cualquier declaración equivalente en la Consulta SIU-ICUD — un documento que él editó — sea más llamativa.

Kevin Zorn actúa como Co-Chair del Comité 5 (Tratamientos Mínimamente Invasivos para HBP) [1, p. 348], que cubre Rezūm, UroLift y Optilume — tres tecnologías cuyos fabricantes son patrocinadores declarados. Su autoría en el artículo de alta el mismo día de Aquablation citado como Referencia 5 en el capítulo de Aquablation, y su coautoría en múltiples artículos sobre Rezūm citados en ese capítulo, son verificables a través de los registros de autor en PubMed.

Estos solapamientos posicionales — entre autoridad editorial y relaciones previas de investigación comercial — se presentan aquí como observaciones estructurales, no como acusaciones de mala conducta hacia ningún individuo.

III. La asimetría cuantitativa

El capítulo de AEEP/HoLEP y el capítulo de Aquablation cubren procedimientos quirúrgicos para la misma indicación clínica. Cierta asimetría editorial es esperable: Aquablation es una tecnología más nueva con mayor complejidad técnica que describir. Pero la naturaleza — no solo la magnitud — de la diferencia merece examinarse:

AEEP/HoLEP Aquablation
Recuento aproximado de palabras ~1.875 ~2.747
Referencias 15 21
Referencias a ensayos financiados por patrocinadores 0 6 (familia WATER)
Imágenes suministradas por la industria 0 4 ("courtesy of PROCEPT BioRobotics")
Nombres comerciales registrados en el texto 0 2 (Aquabeam®, FirstAssist AI™)
Vídeo procedimental (SIU Academy) Ninguno Sí — Aquablation®
Nivel de Evidencia I (Ho:YAG) II
Grado de Recomendación A B

La longitud adicional del capítulo de Aquablation no se compone de evidencia clínica — se compone en parte de descripciones de imágenes corporativas y lenguaje promocional. Ninguna otra técnica quirúrgica del Comité 4 utiliza imágenes de un fabricante de dispositivos. Ningún otro capítulo reproduce terminología de marketing registrada en el pie de una figura.

IV. Imágenes corporativas como figuras científicas

Cuatro figuras en el capítulo de Aquablation llevan la línea de crédito "Image courtesy of PROCEPT BioRobotics Corporation." [1, pp. 191–194] Una presenta el sistema HYDROS de PROCEPT con un pie de foto que lo describe como "AI-powered treatment planning with FirstAssist AI™, advanced image guidance, and a more streamlined workflow." [1, p. 192]

El término FirstAssist AI™ — con símbolo de marca registrada — aparece literalmente en una consulta clínica publicada bajo el sello de la SIU. Las Guías de la EAU no incluyen imágenes promocionales suministradas por fabricantes. Las Guías de la AUA tampoco. Este documento sí lo hace, para exactamente una tecnología, cuyo fabricante es un patrocinador declarado.

V. Los párrafos de apertura como evidencia de registro

El capítulo de Aquablation abre así [1, p. 191]:

"Aquablation has become an integral treatment option for surgeons to effectively manage BPH while minimizing possible side effects. Not only has the literature proved the success of Aquablation, but Aquablation has also been endorsed by all major society guidelines."

El capítulo de AEEP abre así [1, p. 178]:

"Anatomical endoscopic enucleation of the prostate (AEEP) is a highly effective surgical technique used to treat BPH… These advancements have significantly improved patient outcomes, particularly for men with large prostate glands, by reducing morbidity, improving efficacy, and minimizing complications."

El segundo es técnico y contextual. El primero es una declaración de posicionamiento estructurada en torno al respaldo y la adopción de mercado. El capítulo de Aquablation cierra [1, p. 196] describiendo "profound long-term outcomes" — la palabra profound no aparece en las conclusiones de ningún otro capítulo de la sección de tratamiento quirúrgico.

VI. Vídeos procedimentales: la asimetría más objetiva

El prefacio del documento destaca sus vídeos procedimentales como una innovación [1, p. VI]. Los procedimientos con vídeos de SIU Academy® son: Aquablation® (PROCEPT BioRobotics — patrocinador), Rezūm™ (Boston Scientific — patrocinador) y Optilume® [1, pp. 197, 270].

El HoLEP — el procedimiento con Nivel de Evidencia I, Grado de Recomendación A, la recomendación más alta de la sección quirúrgica — no tiene vídeo procedimental. Es posible que factores logísticos o de licencias expliquen esta ausencia; no tengo acceso a las comunicaciones editoriales internas del documento. Pero el resultado es que el recurso educativo más efectivo para impulsar la adopción quirúrgica — la formación en vídeo — se proporciona exclusivamente para los procedimientos de los patrocinadores declarados, y no para el procedimiento con la base de evidencia más sólida.

VII. La restricción de volumen: una laguna de evidencia que requiere explicación

La tabla de recomendaciones del documento estratifica por volumen prostático de la siguiente manera [1, pp. 168, 183, 196]:

Procedimiento Volumen recomendado NdE GdR
RTUP 30–80 mL I A
Aquablation 30–80 mL II B
AEEP/HoLEP > 80 mL solamente I A

El HoLEP es el único procedimiento endoscópico mayor en esta tabla restringido al segmento de próstatas grandes. Esta restricción no se explica en el capítulo y no es consistente con la evidencia disponible. Múltiples ensayos controlados aleatorizados de Nivel I y metaanálisis incluyen próstatas muy por debajo de 80 mL y demuestran resultados equivalentes o superiores para el HoLEP frente a la RTUP en todo el rango de volúmenes [5,6,7,8,9]. Las Guías de la EAU 2024 sobre STUI Masculinos No Neurogénicos no imponen un umbral de volumen inferior para la enucleación endoscópica [10].

Se puede argumentar a favor de la cautela clínica: la curva de aprendizaje del HoLEP (~50 casos) es real, y en próstatas pequeñas donde la RTUP es técnicamente sencilla, algunos clínicos consideran la enucleación menos necesaria. Esta es una discusión clínica legítima. Lo que está ausente del documento es cualquier explicación de por qué esta restricción se aplicó al HoLEP pero no a la RTUP — que también tiene una curva de aprendizaje y un perfil de complicaciones en próstatas pequeñas. La ausencia de justificación es lo que hace notable la restricción, no la restricción en sí.

La consecuencia práctica es significativa. Las próstatas entre 30 mL y 80 mL representan la mayoría de la población quirúrgica por HBP. La recomendación tal como está escrita coloca al HoLEP fuera del rango de volúmenes donde se recomienda Aquablation — una tecnología del patrocinador con menor grado de evidencia. Se debería haber proporcionado una justificación basada en evidencia para esta asimetría.

VIII. La neutralización del metaanálisis de Bhatia

El documento cita a Bhatia et al. (2024), un metaanálisis en red que compara Aquablation y HoLEP [11]. El documento resume sus hallazgos de la siguiente manera [1, p. 195]:

"At 12 months, the HoLEP procedure was associated with better outcomes in terms of IPSS, QoL, PVR, and Qmax improvements, though it was associated with higher rates of incontinence. There was a higher risk of hemoglobin loss and risk of blood transfusion with Aquablation as well as higher rates of retreatment."

Este es el propio resumen del documento: el HoLEP es superior en cuatro resultados funcionales primarios; Aquablation tiene más complicaciones hemorrágicas y mayor retratamiento. La frase que sigue inmediatamente [1, p. 195]:

"Despite the difference in functional outcomes, Aquablation operative time and hospital stays were significantly lower, presenting a compelling alternative in the outpatient setting."

La palabra despite [a pesar de] realiza un trabajo editorial significativo aquí. Subordina la superioridad en cuatro medidas funcionales a una consideración operativa de programación. Este encuadre — donde la ventaja logística se posiciona para compensar la inferioridad clínica — merece escrutinio dado la estructura de patrocinio del documento. Una matización metodológica es pertinente: el metaanálisis en red de Bhatia cubre resultados a 12 meses, lo cual es suficiente para la comparación funcional pero no captura la ventaja de durabilidad a largo plazo del HoLEP que emerge en estudios con seguimiento de 7–10 años [4,5]. Incluso con esa matización, la caracterización que hace el documento de la evidencia no refleja la jerarquía de resultados que los pacientes típicamente priorizan.

IX. Atribución técnica: una observación sobre la práctica académica

El documento acredita a Peter Gilling y Fraundorfer como los desarrolladores del HoLEP usando el láser Ho:YAG [1, p. 179]. Esto es históricamente correcto. El documento describe la técnica de enucleación en bloque de la siguiente manera [1, p. 221]:

"The en bloc technique for AEEP, which involves enucleating the entire transition zone adenoma as one tissue block, is increasingly being utilized for AEEP due to its improved enucleation efficiency and some reports of better early continence."

"Increasingly being utilized" [cada vez más utilizada] y "some reports" [algunos informes] son elecciones de lenguaje que sugieren una tendencia emergente, validada informalmente. En el mismo documento, Gilling recibe crédito nominal específico como originador del HoLEP y seis citas por los ensayos WATER. El contraste en las prácticas de atribución — crédito nominado para la técnica originaria, tratamiento anónimo para una evolución técnica mayor — es un patrón digno de mención como cuestión de convención académica, independiente de cualquier otro argumento de este artículo.

X. Lo que el documento contiene de valioso

Los grados de evidencia en este documento son reales y están correctamente aplicados. La recomendación de Nivel I, Grado A para el HoLEP está presente. Los datos de retratamiento para UroLift — 8–15% a cinco años [12] — están en el capítulo de UroLift. Los resultados funcionales superiores del HoLEP en el metaanálisis de Bhatia se citan. Los datos de sangrado del WATER II están presentes. El documento no fabrica evidencia.

Lo que hace es construir una arquitectura editorial alrededor de evidencia que existe — a través del lenguaje de apertura, la selección de imágenes, la provisión de vídeos, las recomendaciones restringidas por volumen y las elecciones de encuadre a nivel de frase — que favorece consistentemente las tecnologías de sus patrocinadores declarados sobre el procedimiento con el mayor nivel de evidencia. Así es como la influencia industrial en los documentos clínicos opera típicamente en la actualidad. El mecanismo está presente en la estructura independientemente de las intenciones de cualquier contribuidor individual.

La palabra unrestricted [sin restricciones] en el agradecimiento a los patrocinadores [1, p. VI] realiza un trabajo significativo. Los patrocinadores están nombrados. Sus productos están cubiertos. Sus imágenes están reproducidas. Sus vídeos se distribuyen bajo el sello de SIU Academy. Los investigadores de sus ensayos financiados co-presiden los comités que evaluaron sus productos. Los autores individuales no declaran conflictos de interés. Estos hechos coexisten en el mismo documento.

XI. Recomendaciones para clínicos y sistemas sanitarios

Use este documento. Es completo y en gran medida preciso dentro de los límites descritos anteriormente. Aplique las siguientes cuestiones:

Sobre los grados de evidencia: el HoLEP es Grado A, Aquablation es Grado B. Esta jerarquía se establece correctamente. Debería informar las decisiones de compra y formación.

Sobre la restricción de volumen para el HoLEP: la restricción de >80 mL no está respaldada por un cuerpo de evidencia que excluya próstatas más pequeñas. Los clínicos y sistemas sanitarios deberían consultar las Guías de la EAU 2024 [10], que no imponen esta restricción, antes de usar la recomendación de este documento para excluir el HoLEP de su vía de tratamiento para HBP de volumen moderado.

Sobre tasas de retratamiento: recopile y compare independientemente. Datos publicados, con las matizaciones apropiadas por diferentes duraciones de seguimiento y poblaciones de estudio: HoLEP 0–1,4% a 7–10 años [4,5]; RTUP 14,7% a 8 años [1, p. 168]; Rezūm 4–5% a 5 años [13]; UroLift 8–15% a 5 años [12]. Estas cifras deberían estar en cualquier discusión de consentimiento informado.

Sobre transparencia en conflictos de interés: las Guías de la EAU 2024 [10] y la Guía AUA/SUFU para HBP 2023 [14] publican ambas declaraciones individuales de COI con declaraciones financieras específicas. Cruzar los miembros de los comités de este documento con esas declaraciones proporciona contexto adicional.

XII. Una nota sobre la respuesta formal

Si las preocupaciones planteadas en este artículo son compartidas por otros clínicos y educadores en este campo, la respuesta formal más efectiva abordaría tres cuestiones específicas y documentables: (1) la ausencia de declaraciones individuales de COI, comparada con las políticas de la EAU y la AUA; (2) la posición estructural de los presidentes de comité con relaciones declaradas con las tecnologías que sus comités evaluaron; y (3) la ausencia de justificación basada en evidencia para la restricción de volumen de >80 mL en las recomendaciones del HoLEP, dada la evidencia disponible de Nivel I en todo el rango de volúmenes prostáticos.

Estos son argumentos que pueden hacerse sobre la base de evidencia publicada y comparaciones de políticas documentadas, sin requerir acceso a las comunicaciones editoriales internas del documento.

Referencias

  1. Elterman D, Gravas S, Tubaro A (Eds). SIU-ICUD Consultation: Individualized Management of Male LUTS. Société Internationale d'Urologie. Marzo 2026. ISBN 978-1-0688136-1-0.
  2. Gauhar V, Gómez Sancha F, Enikeev D, et al. Results from a global multicenter registry of 6193 patients to refine endoscopic anatomical enucleation of the prostate (REAP). World J Urol. 2023;41(11):3033–3040. doi:10.1007/s00345-023-04626-2
  3. Gilling P, Barber N, Bidair M, et al. WATER: A double-blind, randomized, controlled trial of Aquablation® vs transurethral resection of the prostate in benign prostatic hyperplasia. J Urol. 2019;201(5):965–973. doi:10.1097/JU.0000000000000076
  4. Desai M, Bidair M, Bhojani N, et al. WATER II (80–150 mL) procedural outcomes. BJU Int. 2019;123(1):106–112. doi:10.1111/bju.14360
  5. Elmansy HM, Kotb A, Elhilali MM. Holmium laser enucleation of the prostate: long-term durability of clinical outcomes and complication rates during 10 years of followup. J Urol. 2011;186(5):1972–1976. doi:10.1016/j.juro.2011.07.015
  6. Placer J, Gelabert-Mas A, Vallmanya F, et al. Holmium laser enucleation of prostate: outcome and complications of self-taught learning curve. Urology. 2009;73(5):1042–1048. doi:10.1016/j.urology.2008.10.074
  7. Tan AHH, Gilling PJ, Kennett KM, et al. A randomized trial comparing holmium laser enucleation of the prostate with transurethral resection of the prostate for the treatment of bladder outlet obstruction. J Urol. 2003;170(4 Pt 1):1270–1274. doi:10.1097/01.ju.0000085341.13190.5e
  8. Ahyai SA, Gilling P, Kaplan SA, et al. Meta-analysis of functional outcomes and complications following transurethral procedures for lower urinary tract symptoms resulting from benign prostatic enlargement. Eur Urol. 2010;58(3):384–397. doi:10.1016/j.eururo.2010.06.005
  9. Saitta G, Becerra JEA, Del Álamo JF, et al. En bloc HoLEP with early apical release in men with benign prostatic hyperplasia. World J Urol. 2019;37(11):2451–2458. doi:10.1007/s00345-019-02671-4
  10. Gravas S, Gacci M, Gratzke C, et al. EAU Guidelines on Non-neurogenic Male Lower Urinary Tract Symptoms. European Association of Urology. 2024 Edition. uroweb.org/guidelines
  11. Bhatia A, Titus R, Porto JG, et al. Comparing outcomes of Aquablation versus holmium laser enucleation of prostate in the treatment of benign prostatic hyperplasia: a network meta-analysis. BJUI Compass. 2024;5(12):1231–1245. doi:10.1002/bco2.454
  12. Roehrborn CG, Barkin J, Gange SN, et al. Five year results of the prospective randomized controlled prostatic urethral L.I.F.T. study. Can J Urol. 2017;24(3):8802–8813. PMID:28646935
  13. McVary KT, Rogers T, Roehrborn CG. Rezūm water vapor thermal therapy for lower urinary tract symptoms associated with benign prostatic hyperplasia: 4-year results from randomized controlled study. Urology. 2019;126:171–179. doi:10.1016/j.urology.2018.12.031
  14. Sandhu JS, Bixler BR, Dahm P, et al. Surgical Management of Lower Urinary Tract Symptoms Attributed to Benign Prostatic Hyperplasia: AUA Guideline (2023 Update). J Urol. 2023;210(1):11–19. doi:10.1097/JU.0000000000003698

Dr. Fernando Gómez Sancha es Director Médico de ICUA (Instituto de Cirugía Urológica Avanzada) en la Clínica CEMTRO, Madrid. Ha realizado más de 10.000 procedimientos de HoLEP y ha formado a urólogos en 60 países, generando ingresos profesionales directos de esa formación. Declara acuerdos de conferencias y proctoring con Quanta System, Richard Wolf y Andromeda Surgical — fabricantes de equipos de HoLEP. No recibe ningún pago de ningún fabricante de dispositivos discutidos en este artículo. El interés directo del autor en la adopción más amplia del HoLEP debería ser considerado al evaluar los argumentos aquí presentados.

@fgomsan · ICUA.es · LinkedIn

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