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viernes, marzo 20, 2026

¿El HoLEP afecta a la erección y la vida sexual? Lo que dice la evidencia

Dr. Fernando Gómez Sancha · Director Médico, ICUA · Clínica CEMTRO, Madrid
Última actualización: marzo 2026

Es la pregunta que más preocupa a los hombres que se plantean una operación de próstata. Más que el dolor, más que la anestesia, más que la hospitalización. "Doctor, ¿voy a poder seguir teniendo relaciones sexuales?" Y la segunda pregunta, a menudo formulada con más pudor: "¿Voy a eyacular?"

Voy a responder con total honestidad, porque creo que un paciente que va a tomar una decisión sobre su cuerpo merece información clara, sin edulcorar ni dramatizar.

Lo primero y más importante: el HoLEP no afecta a la erección

Hay que decirlo con claridad desde el principio. La erección depende de dos nervios — los nervios erectores o nervios cavernosos — que discurren por la parte posterior y lateral de la próstata, por fuera de la cápsula. La enucleación prostática trabaja por dentro de la cápsula, despegando el adenoma sin tocar estos nervios en ningún momento.

Si un paciente tenía erecciones normales antes de la cirugía, las seguirá teniendo después. De hecho, algunos pacientes refieren una mejoría de su vida sexual tras la operación, sencillamente porque ya no tienen las molestias urinarias que la limitaban — levantarse cuatro veces por la noche, urgencia, goteo constante. Cuando esos problemas desaparecen, la confianza y la comodidad mejoran, y con ellas la vida íntima.

Si un paciente ya tenía disfunción eréctil antes de la cirugía (algo frecuente por la edad y otras condiciones como diabetes o hipertensión), la cirugía no la empeora, pero tampoco la va a curar — son problemas diferentes.

Eyaculación retrógrada: qué es y por qué ocurre

Aquí es donde necesito ser completamente transparente. Tras una enucleación prostática completa — sea HoLEP, RTU, cirugía abierta o cualquier otra técnica que elimine el adenoma — la mayoría de los pacientes experimentan lo que llamamos eyaculación retrógrada.

¿Qué significa exactamente?

Durante el orgasmo, el semen en lugar de salir por el pene hacia fuera, fluye hacia atrás, hacia la vejiga. El orgasmo se siente, la sensación de placer existe, pero no hay expulsión de semen. Cuando el paciente orina después del orgasmo, la orina sale algo turbia — es el semen mezclado con la orina. Es completamente inocuo.

¿Por qué ocurre?

El mecanismo eyaculatorio depende de un cierre que se produce en la uretra prostática durante el orgasmo. Ese cierre impide que el semen vaya hacia la vejiga y lo dirige hacia fuera. Al extirpar el adenoma prostático, ese mecanismo de cierre se altera. Es una consecuencia inherente a todas las técnicas que extraen el adenoma de forma completa — no es específica del HoLEP.

¿Con qué frecuencia ocurre?

En la literatura, la tasa de eyaculación retrógrada tras HoLEP se sitúa entre el 70 y el 90%. Es similar con RTU (75-80%) y con cirugía abierta. Es decir: es la norma, no la excepción.

¿Es peligrosa?

No. La eyaculación retrógrada no tiene ninguna consecuencia para la salud. El semen se elimina con la orina de forma natural. No duele, no causa infecciones, no produce ningún problema.

¿Afecta a la fertilidad?

Sí. Si un hombre quiere tener hijos y mantener la eyaculación anterógrada es una prioridad, esto debe discutirse antes de la cirugía. Existen opciones para preservar esperma antes del procedimiento, y hay técnicas de reproducción asistida que pueden utilizarse con semen recuperado de la orina tras el orgasmo. Pero si la fertilidad futura es importante para el paciente, es un factor que puede inclinar la balanza hacia un tratamiento más conservador.

Lo que los pacientes me dicen de verdad

Después de miles de enucleaciones y de preguntar directamente a mis pacientes sobre su experiencia, puedo compartir lo que me transmiten:

Cuando les pregunto si echan de menos la eyaculación, a menudo me dicen que sí. Es una sensación diferente, algo les falta.

Cuando les pregunto por el orgasmo, las respuestas varían. Algunos me dicen que es más intenso y satisfactorio que antes. Otros no perciben diferencias significativas. Y otros me dicen, con algo de pena, que se ha quedado en un leve "corrientazo", no tan bueno como antes.

Pero cuando les pregunto si se volverían a operar con el mismo método, la respuesta es casi unánime: . Me dicen que su vida, globalmente, ha mejorado enormemente a pesar de la retroeyaculación, y que lo volverían a hacer sin dudar.

Un dato objetivo: En un estudio prospectivo de satisfacción (Lee, 2017) con 397 pacientes a los seis meses del HoLEP, solo el 3,3% estaba insatisfecho y el 3,9% no se habría operado si pudiera volver a elegir. Y los motivos de insatisfacción no eran la eyaculación — eran la persistencia de urgencia y no haber mejorado la nocturia tanto como esperaban.

¿Se puede preservar la eyaculación con cirugía de próstata?

Sí, pero con matices importantes que el paciente debe entender antes de decidir.

Tratamientos mínimamente invasivos (Rezum, UroLift, iTIND)

Estos procedimientos se han posicionado comercialmente como opciones que preservan la eyaculación. Y es cierto que la preservan en la mayoría de los casos. Sin embargo, la mejoría del flujo urinario es significativamente menor que con la enucleación, la durabilidad es limitada, y muchos pacientes acabarán necesitando un retratamiento en los años siguientes.

Opciones con láser que preservan la eyaculación

En nuestra práctica disponemos de dos opciones poco invasivas, basadas en el láser, para pacientes cuidadosamente seleccionados que priorizan la preservación eyaculatoria:

La primera es la incisión bilateral de cuello vesical con láser, en pacientes jóvenes con un cuello vesical elevado y estrecho. Si las incisiones se mantienen a medio centímetro o un centímetro por encima del verumontanum, la eyaculación se preserva de forma consistente. En mi experiencia personal, solo he tenido un caso de pérdida de eyaculación anterógrada con esta técnica, y la realizamos prácticamente cada semana. Se hace con sedación, en 3-4 minutos, y el paciente se va a casa el mismo día con sonda para retirarla al día siguiente.

La segunda es la enucleación aislada del lóbulo medio en pacientes cuya obstrucción se debe principalmente al crecimiento de este lóbulo. Si se respeta el tejido alrededor del verumontanum, la eyaculación se preserva consistentemente y hay una mejoría muy significativa de los síntomas.

Estas dos opciones me parecen competitivas frente a otros tratamientos mínimamente invasivos, pero no todo paciente es candidato. La selección es clave, y realizamos una cistoscopia previa para confirmar que la anatomía del paciente se ajusta a estas técnicas.

HoLEP con preservación eyaculatoria

Se han publicado intentos de realizar la enucleación completa preservando el tejido alrededor del verumontanum para mantener la eyaculación. Los resultados hasta la fecha son modestos — tasas de éxito de alrededor del 50%. Y existe la incertidumbre de si dejar tejido adenomatoso sin extraer compromete la durabilidad del procedimiento, con riesgo de que ese tejido residual crezca y obstruya de nuevo.

Poner las cosas en perspectiva

Cuando asesoro a mis pacientes sobre este tema, suelo decirles algo que creo importante: la mayoría de los hombres que operamos tienen 55-65 años o más. Con el paso del tiempo, la importancia de la eyaculación anterógrada tiende a disminuir, pero poder orinar bien será cada vez más importante. He visto demasiados pacientes que a los 75-80 años ingresan por una fractura de cadera y sufren una retención urinaria porque se optó por un tratamiento conservador décadas antes.

La industria de dispositivos médicos ha invertido enormes cantidades de dinero en cambiar nuestra percepción sobre la importancia relativa de la eyaculación frente a la función vesical. Y ha sido extraordinariamente eficaz en ese esfuerzo de marketing. Pero como urólogos, debemos ser asesores de nuestros pacientes, no agentes de ventas de ninguna compañía.

La decisión es del paciente, siempre. Pero para que sea una decisión verdaderamente informada, tiene que conocer todos los datos, no solo los que la publicidad destaca.

En resumen:
  • Erección: no se afecta. Los nervios erectores no se tocan durante la cirugía.
  • Eyaculación: en el 70-90% de los casos será retrógrada (seca). El orgasmo persiste.
  • Satisfacción global: más del 96% de los pacientes están satisfechos y volverían a operarse.
  • Existen opciones para preservar la eyaculación en pacientes seleccionados, pero con eficacia o durabilidad menor.
¿Tiene dudas sobre cómo el HoLEP puede afectar a su vida sexual?

En ICUA le explicaremos todas las opciones de forma personalizada y honesta.
📞 +34 91 435 28 44 · ✉ icua@icua.es

Referencias científicas

  1. Iscaife A, Rodríguez Socarrás M, Talizin TB, et al. Contemporary results of En Bloc HoLEP for large prostates. World J Urol. 2025;43:401. PubMed
  2. Kim M, Song SH, Ku JH, et al. Pilot study of the clinical efficacy of ejaculatory hood sparing technique for ejaculation preservation in HoLEP. Int J Impot Res. 2015;27:20-24. PubMed
  3. Lee SW, Choi JB, Lee KS, et al. Satisfaction and quality of life after holmium laser enucleation of the prostate. Investig Clin Urol. 2017;58:35-41. DOI
  4. Saitta G, Becerra JEA, Del Álamo JF, et al. 'En Bloc' HoLEP with early apical release. World J Urol. 2019;37:2451-2458. PubMed
  5. Gauhar V, Gómez Sancha F, Enikeev D, et al. Results from a global multicenter registry of 6193 patients (REAP). World J Urol. 2023;41:3033-3040. PubMed