Última actualización: marzo 2026
Si ya le han recomendado operarse de la próstata con HoLEP, o está valorándolo, es natural que quiera saber exactamente qué va a ocurrir. Este artículo describe paso a paso la experiencia del paciente — antes, durante y después de la intervención — tal como la vivimos a diario en nuestro quirófano, tras más de 10.000 enucleaciones.
Antes de la cirugía
La consulta: valoración inicial
Cuando un paciente viene a consulta, le pedimos que traiga un análisis de sangre con PSA y un análisis de orina, y que venga con ganas de orinar (le recomendamos no orinar las dos horas previas y beber 3-4 vasos de agua una hora antes). En la sala de espera le damos el cuestionario IPSS para que valore la intensidad de sus síntomas.
En consulta, realizamos una historia clínica, revisamos las analíticas, hacemos una ecografía del aparato urinario con la vejiga llena y una flujometría. Después comprobamos ecográficamente si queda residuo tras orinar. Con toda esta información podemos asesorar al paciente sobre si necesita tratamiento médico, seguimiento, o si debe considerar la cirugía.
¿Cuándo recomendamos la cirugía?
Hay dos situaciones. La primera es cuando existe obligación quirúrgica: retención urinaria que requiere sonda, cálculos en la vejiga, sangrado prostático, infecciones de repetición o daño renal. En estos casos, la cirugía no debería demorarse.
La segunda es cuando el paciente cumple criterio quirúrgico aunque no tenga obligación: sus síntomas afectan a su calidad de vida y el tratamiento médico no es suficiente. En estos casos, siempre le digo al paciente que es importante que él esté convencido de que la operación es necesaria, o al menos conveniente. Operar a un hombre que no está convencido es mala idea — si algo no va perfecto, toda la responsabilidad recae sobre quien hizo la recomendación. Cuando el paciente participa activamente en la decisión, interpreta mucho mejor el postoperatorio.
Medicamentos que debe suspender
Si toma anticoagulantes o antiagregantes, es fundamental comunicarlo. Según el tipo de medicamento:
- Ácido acetilsalicílico (Adiro), clopidogrel (Plavix), ticlopidina: suspender 7 días antes de la cirugía.
- Acenocumarol (Sintrom): suspender 3 días antes e iniciar heparina de bajo peso molecular según indicación de su cirujano.
- Anticoagulantes orales directos (Xarelto, Eliquis, Pradaxa): suspender según protocolo específico de cada fármaco.
Es muy importante que este punto lo coordine con su urólogo y, si es necesario, con su cardiólogo. El láser de holmio tiene una capacidad hemostática excelente, y en nuestra serie la tasa de transfusión es inferior al 1%, pero la preparación adecuada es fundamental.
El día de la cirugía
El paciente ingresa por la mañana en ayunas (no comer, beber ni fumar durante las 6 horas previas). La intervención se programa habitualmente por la tarde. Antes de la cirugía, el anestesista le visitará para explicarle el tipo de anestesia y resolver cualquier duda.
Durante la intervención
Anestesia
Generalmente utilizamos anestesia raquídea (intradural), que anestesia de cintura para abajo. El paciente está despierto pero no siente absolutamente nada en la zona. Se le administra una sedación suave para que esté relajado y probablemente se duerma ligeramente durante la cirugía. En algunos casos se utiliza anestesia general; su anestesiólogo le explicará las ventajas de cada opción.
¿Cuánto dura la operación?
Depende del tamaño de la próstata. En nuestra serie de 754 pacientes:
- Próstatas normales (<120 g): 25 minutos de enucleación + 5 minutos de morcelación + hemostasia = aproximadamente 45-60 minutos en total.
- Próstatas grandes (≥120 g): 40 minutos de enucleación + 13 minutos de morcelación + hemostasia = aproximadamente 70-90 minutos en total.
Estos tiempos reflejan una experiencia de miles de procedimientos. Un cirujano al inicio de su curva de aprendizaje necesitará más tiempo, pero esto no afecta a la seguridad ni a los resultados a largo plazo.
¿Qué hace el cirujano exactamente?
Se introduce un endoscopio por la uretra hasta la zona de la próstata. Mediante el láser de holmio, se marca el límite entre el adenoma y el esfínter urinario (la "línea blanca") para proteger la continencia desde el primer momento. A continuación, se va despegando el adenoma de la cápsula prostática circunferencialmente — como pelar una naranja — hasta volcarlo entero a la vejiga. Allí se fragmenta con un instrumento llamado morcelador y se aspira al exterior para enviarlo al laboratorio de anatomía patológica.
Finalmente se revisa la hemostasia (que no haya puntos sangrantes) y se coloca una sonda vesical.
Después de la cirugía
Las primeras horas
Al salir del quirófano llevará una sonda vesical con un lavado continuo lento para mantener la orina clara. Tras la anestesia raquídea, no sentirá dolor — la única molestia habitual es no poder mover las piernas durante un par de horas hasta que pasa el efecto. La mayoría de los pacientes no necesita analgésicos.
A la mañana siguiente: retirada de la sonda
Seguimos un protocolo de retirada precoz de la sonda que ha demostrado ser muy eficaz. La enfermera lava la sonda para extraer los pequeños coágulos que se han formado durante la noche, retira la sonda y llena la vejiga con suero. El paciente se levanta y orina — normalmente 3-4 veces durante la mañana. Si todo va bien, se va de alta a mediodía.
Con este protocolo, aproximadamente un 5% de los pacientes tiene dificultad para orinar tras la retirada. En esos casos, se vuelve a colocar la sonda y el paciente se va a casa con ella para retirarla en consulta 1-2 días después. Si dejáramos la sonda 48 horas, el 99% orinaría sin problemas, pero preferimos retirarla pronto para que el 95% no pase un día extra con sonda innecesariamente.
Tratamiento al alta
Le prescribimos antiinflamatorio durante una semana (generalmente dexketoprofeno 25 mg cada 8 horas) con un protector gástrico, y un antibiótico en dosis profiláctica durante una semana. Le recomendamos evitar el estreñimiento (no hacer esfuerzos al defecar) y beber abundante líquido.
Las primeras semanas: qué es normal
Es importante que sepa qué esperar para no preocuparse innecesariamente:
- Orina rosada o con leve sangrado los primeros días — es normal y va aclarando progresivamente.
- Expulsión de algún coágulo pequeño o partículas amarillentas — son restos normales del proceso de curación.
- Escozor al orinar al principio y al final de la micción — transitorio, desaparece en días.
- Urgencia y frecuencia urinaria — los síntomas irritativos pueden persistir hasta 3-4 meses. Curiosamente, las dos o tres primeras semanas suelen ser las mejores, y luego reaparecen la urgencia y la nocturia antes de mejorar definitivamente.
Revisión al mes
Citamos al paciente al cabo de un mes. La mayoría nota ya una mejoría muy significativa del chorro urinario. Pueden persistir algunos síntomas irritativos que seguirán mejorando.
Revisión a los tres meses
A los tres meses, la gran mayoría de los pacientes se encuentra muy bien. Los síntomas irritativos están resueltos o casi resueltos. Le hacemos una flujometría, cuestionario de síntomas y análisis de PSA. Si todo va bien, le recomendamos una revisión anual de PSA con su médico.
Resultados: los números que importan
En nuestra serie publicada de 754 pacientes operados con la técnica en bloque:
- Flujo urinario: de 8 ml/s antes de la cirugía a 24-28 ml/s después — una mejoría inmediata y drástica.
- IPSS (puntuación de síntomas): de 24 antes a 3 a los 12 meses — prácticamente sin síntomas.
- Reducción del PSA: 93-94% — refleja que se ha extraído todo el adenoma.
- Incontinencia de esfuerzo a 6 meses: 0,15% (próstatas <120 g) y 0,9% (≥120 g).
- Tasa de transfusión: inferior al 1%.
- Estancia hospitalaria: 24-48 horas en la mayoría de los casos.
Un dato importante para el seguimiento: el PSA
Tras el HoLEP, el PSA debe quedar por debajo de 1 ng/mL. Si en algún control futuro su PSA sube por encima de este nivel, hay que estudiarlo — puede indicar tejido adenomatoso residual o, en algunos casos, un cáncer de próstata que requiere investigación. Es fundamental que su médico de cabecera sepa que el valor de referencia tras una enucleación no es el clásico "menor de 4 ng/mL", sino menor de 1 ng/mL.
¿Cuándo puedo retomar mi vida normal?
- Actividad doméstica ligera: desde el día siguiente al alta.
- Trabajo de oficina: a los 2-3 días.
- Conducir: a partir de la semana.
- Ejercicio suave (caminar): desde el primer día. Ejercicio intenso: a partir de las 4 semanas.
- Actividad sexual: a partir de las 3-4 semanas.
- Viajes largos: a partir de las 2-3 semanas, asegurándose de beber líquido y orinar con frecuencia.
En ICUA le explicaremos todo el proceso de forma personalizada. Consulta presencial en Madrid o videoconsulta internacional.
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Referencias científicas
- Iscaife A, Rodríguez Socarrás M, Talizin TB, et al. Contemporary results of En Bloc HoLEP for large prostates. World J Urol. 2025;43:401. PubMed
- Saitta G, Becerra JEA, Del Álamo JF, et al. 'En Bloc' HoLEP with early apical release in men with benign prostatic hyperplasia. World J Urol. 2019;37:2451-2458. PubMed
- Gauhar V, Gómez Sancha F, Enikeev D, et al. Results from a global multicenter registry of 6193 patients (REAP). World J Urol. 2023;41:3033-3040. PubMed
- Gauhar V, Lim EJ, Fong KY, et al. Influence of early apical release on outcomes in endoscopic enucleation of the prostate: results from a multicenter series of 4392 patients. Urology. 2024;187:154-161. DOI
